Al ser la familia un sistema, tiene una manera de operar: la convivencia. Ésta es enseñada y aprendida en familia ya que el con-vivir (vivir con...) es algo que se construye y para lo cual es necesario: Solidaridad: sentirnos responsables del otro. Cooperación: posibilidad de operar con el otro complementándonos. Responsabilidad: compromiso con una situación que nos involucra. Participación: poner en común las capacidades para solucionar los problemas. Comunicación: encuentro y comunión de ideas. Pertenencia: sentido de unidad, cohesión.
La familia, la sociedad, la escuela, constituyen el medio natural para la transmisión de los valores propios de la persona humana, creada para vivir en familia y en sociedad, explica. Si el objetivo es recuperar o robustecer la capacidad de la familia como educadora de valores, estimulemos a todos: padres, madres, maestros y agentes comunitarios, un trabajo mancomunado durante toda esta semana dedicada a la familia y no sólo esta semana sino todos los días del año, puesto que los valores son guias que nos conducen en la vida a tomar decisiones, a seleccionar el estilo de vida a desarrollar, a tratar al prójimo, a ver la realidad con una perspectiva diferente al individualismo, en fin, a ser persona juntamente con el otro. Valores de verdad, amabilidad, diálogo, honestidad, comprensión y respeto, sólo entran a formar parte de la vida de un niño cuando la familia es capaz de transmitirlos en su propio núcleo familiar.
Para ello, los y las estudiantes de la E.T.C.R Rómulo Gallegos, en su rol de hijos(as) fueron atendidos (primeramente) en estas actividades desplegadas reforzando así el papel indeclinable del hijo(a) dentro del convivir familiar, siendo estos o estas piezas valiosas para formar a una sociedad sana, justa, equilibrada, enriquecedora, comunicativa y reconciliadora.
NECESITAMOS PADRES.... NECESITAMOS MADRES... NECESITAMOS HIJOS(AS)
NECESITAMOS TIOS(AS)... NECESITAMOS ABUELOS(AS)... NECESITAMOS PRIMOS(AS)
TE NECESITAMOS A TI.
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